¿Genética o dedicación para ser el número uno?

¿Genética o dedicación para ser el número uno?

¿Qué diferencia a un atleta de otro? ¿Por qué algunos destacan y otros no? ¿Se debe al entrenamiento o a factores genéticos?

En los últimos Juegos Olímpicos, todos los finalistas de la carrera de 100 metros lisos masculinos eran de ascendencia de África Occidental, hecho que se observa también en las mujeres donde prácticamente todas vienen de la misma región de África. ¿Casualidad?

Podremos analizar a Usain Bolt, jamaicano con récords de velocidad y ocho oros olímpicos. El periodista Samuel Esparza, del Diario Concepción, cuestiona cómo Jamaica, un país con tan poca población, es una potencia olímpica en la modalidad Sprint.

Quizás la respuesta esté en un estudio de ADN realizado por la Universidad de Glasgow, llevado a cabo por los investigadores Yannis Pitsiladis y Errol Morrison. Según concluyen los investigadores, los sprinters olímpicos jamaicanos proceden de un repertorio genético de guerreros de las zonas montañosas del noroeste de África Occidental. Basándose en muestras de sangre, se ha encontrado un gen relacionado con la velocidad, y también la marca genética de estos guerreros africanos.

Por este ejemplo, podríamos concluir que la genética es un factor preponderante a la hora de rendir como un verdadero profesional. Pero hay otros factores que también son esenciales, se analizamos otros ejemplos.

Las 10.000 horas

En el artículo escrito por el psicólogo Anders Ericsson, “The Role of Deliberate Practice in the Acquisition of Expert Performance”, las investigaciones llevadas por un equipo de investigadores concluyeron que la experiencia aprendida es más importante que las aptitudes naturales. En el deporte, se refiere a la dedicación, al entrenamiento y a la experiencia.

En este sentido, un buen ejemplo es el estudio realizado por psicólogos en el Conservatorio de Berlín. Encontraron que el diferencial entre los violinistas más talentosos de los más normales estaba relacionado con las horas de práctica en solitario.

Entonces podemos concluir que si posees buena genética ya tienes la mitad del recorrido conseguido, ahora añádele unas buenas horas de entrenamiento y dedicación y llegaras a ser el número uno. En el caso de los que no cuentan con un buen árbol genealógico para según qué aspectos, la experiencia y el entrenamiento serán la base de su futuro profesional y si dan el máximo de sí mismos podrán llegar más lejos.

Los profesionales del área de deporte interesados en el entrenamiento deportivo pueden optar por la Maestría en Actividad Física: Entrenamiento y Gestión Deportiva, patrocinada por UNINI.

Fuente: ¿Un atleta de alto rendimiento nace o se hace?

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